LAPHROAIG 25 YEARS OLD
Laphroaig 25 años es la esencia de Islay en su máximo esplendor. Envejecido durante un cuarto de siglo en barricas ex-bourbon, ofrece un equilibrio sublime de humo de turba, vainilla y especias, con una suavidad y textura inigualables.
PVP 675,00€
DISPONIBLE
FICHA TÉCNICA
Graduación: 47.3% vol
Formato: 70cl.
Destilería: Laphroaig Distillery
Tipo: Whisky
Origen: Escocia
Acerca del producto y notas de cata ...
DESCRIPCIÓN:
Laphroaig 25 años es un Whisky de malta único de origen escocés que encarna la esencia de la isla de Islay. Tiene una maduración prolongada durante un cuarto de siglo en barricas seleccionadas que le otorgan una complejidad y profundidad inigualable que combina perfectamente la característica turba de Laphroaig con matices claros y sofisticados.
ACERCA DEL PRODUCTO:
Laphroaig 25 años ha sido enevejecido durante 25 años en una cobinación de barricas de roble europeo que previamente contuvieron vino de Jerez y barricas de roble blanco americano ex-bourbon. Esta doble maduración aporta una riqueza de sabores, desde notas especiadas y afrutadas hasta toques dulces de vainilla.
NOTAS DE CATA:
Color: Oro pálido.
Nariz: Dulces notas de vainilla y especias de madera, acompañadas de humo suave y un sutil toque ahumado, con una base de frutas secas.
Paladar: Muy cremoso y rico, con una textura plena. Presenta sabaroes especiados, yodados, salinos y ahumados junto con un ligero matiz de manzana verde.
Final: Extremadamente largo y en capas, con oleadas de humo profundo y una conlusión especiada.
MEDIDAS:
HISTORIA
Laphroaig, una de las destilerías más emblemáticas de Islay, Escocia, fue establecida oficialmente en 1815 por los hermanos Donald y Alexander Johnston.
A lo largo del siglo XIX, Laphroaig consolidó su reputación gracias a sus procesos únicos utilizando la turba local rica en musgo y algas, junto con agua proveniente del arroyo Kilbride, que aportan su característico perfil ahumado con notas medicinales y yodadas.
Fue Ian Hunter, el último heredero de la familia, quien con su pasión revolucionó los procesos de producción y los estandarizó creando tal identidad en el whisky que son los mismos a día de hoy tras más de 100 años.
Tras su fallecimiento, la destilería pasó a manos de Bessie Williamson, una de las pocas mujeres líderes en la industria en esa época. Bajo su dirección, Laphroaig sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial y expandió su mercado a nivel mundial.
En 1994, el Príncipe Carlos otorgó a Laphroaig un Royal Warrant, convirtiéndose en el proveedor oficial de la Casa Real Británica.
DESTILERÍA
Ubicada en la costa sur de la isla de Islay, Escocia, la destilería de Laphroaig es un símbolo de tradición, terroir y carácter audaz.
Famosa por sus paisajes de páramos, acantilados y brisas cargadas de sal, rodeada por las aguas del arroyo Kilbride, rica en minerales, y turba local con algas y musgo, que aportan notas medicinales (yodo, algas) y un ahumado intenso y costero.
Sigue malteando de forma tradicional, en suelo, y aún, cuando se visita se puede oler el balsámico aroma del humo de turba saliendo por sus chimeneas.
EN LA ACTUALIDAD
Laphroaig combina su herencia centenaria con innovación y responsabilidad ambiental. Su sello ahumado y medicinal sigue siendo un icono, atrayendo tanto a puristas como a nuevas generaciones. En un mundo de tendencias efímeras, Laphroaig se mantiene fiel a Islay, su tradición y su tierra.
¡ENLACE COPIADO!
Laphroaig, una de las destilerías más emblemáticas de Islay, Escocia, fue establecida oficialmente en 1815 por los hermanos Donald y Alexander Johnston.
A lo largo del siglo XIX, Laphroaig consolidó su reputación gracias a sus procesos únicos utilizando la turba local rica en musgo y algas, junto con agua proveniente del arroyo Kilbride, que aportan su característico perfil ahumado con notas medicinales y yodadas.
Fue Ian Hunter, el último heredero de la familia, quien con su pasión revolucionó los procesos de producción y los estandarizó creando tal identidad en el whisky que son los mismos a día de hoy tras más de 100 años.
Tras su fallecimiento, la destilería pasó a manos de Bessie Williamson, una de las pocas mujeres líderes en la industria en esa época. Bajo su dirección, Laphroaig sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial y expandió su mercado a nivel mundial.
En 1994, el Príncipe Carlos otorgó a Laphroaig un Royal Warrant, convirtiéndose en el proveedor oficial de la Casa Real Británica.
Ubicada en la costa sur de la isla de Islay, Escocia, la destilería de Laphroaig es un símbolo de tradición, terroir y carácter audaz.
Famosa por sus paisajes de páramos, acantilados y brisas cargadas de sal, rodeada por las aguas del arroyo Kilbride, rica en minerales, y turba local con algas y musgo, que aportan notas medicinales (yodo, algas) y un ahumado intenso y costero.
Sigue malteando de forma tradicional, en suelo, y aún, cuando se visita se puede oler el balsámico aroma del humo de turba saliendo por sus chimeneas.
Laphroaig combina su herencia centenaria con innovación y responsabilidad ambiental. Su sello ahumado y medicinal sigue siendo un icono, atrayendo tanto a puristas como a nuevas generaciones. En un mundo de tendencias efímeras, Laphroaig se mantiene fiel a Islay, su tradición y su tierra.